carta de ajuste

Accidente en el plató de 'Gran Hermano'
Nacho Gay
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26/05/2012
Anunció Mercedes Milá este jueves en directo que la presente edición de Gran Hermano se alargará hasta los cinco meses y, seguidamente, un foco impactó de lleno en la cabeza de una espectadora que estaba en el plató. Se impone la lógica bíblica. Tras sangre, ranas, piojos, moscas, pestes sobre el ganado, granizo, úlceras, langostas, tinieblas y muerte de los primogénitos, la undécima plaga será, sin duda, la de los focos.
A Mercedes Milá el incidente, sin embargo, le pareció más una oportunidad que una advertencia. “Le ha dado de lleno en la cabeza”, dijo. Y pidió por favor un plano de la escena, hasta entonces intuida únicamente en el fuera de campo. “Para los que están en casa es importante que se vea que está moviendo las manos”. ¿Importante? La organización le negó el plano en un primer momento pero, ante la insistencia de la presentadora, acabó poniendo el foco en el morbo.
Lo escatológico ha sido siempre para la señora Milá entendido como virtud. Entre el “término medio” de Aristóteles y confesar que uno micciona en la ducha hay un trecho en el que Mercedes se mueve como pez en la orina. Como es progre, a la doña se la permite cualquier excentricidad o exceso. Todo el mundo sabe que no es lo mismo montar un campo de concentración nazi en Treblinka que uno progre en Guadalix. El segundo es esnob.
Gran Hermano se eleva este año hasta los altares del 25% de share en lo que cabe calificar como todo un ‘renaZimiento’. Para certificarlo, Mercedes gaseó en directo a una de las concursantes este jueves por asegurar que el programa había explotado el morbo de su locura -solicitaba pastillas contra la ansiedad permanentemente mientras estaba en la casa- hasta un punto intolerable. Una acusación sin duda baladí, porque todo el mundo sabe que ‘el ojo de Orwell’ nunca pondría la cámara donde hay una señora con una brecha en la cabeza ni una loca sin Tranquimazin.
Al oler los gases, la madre de la chica saltó de las gradas y se la llevó del plató diciendo: “Se acabó este espectáculo”. Pero no, porque para eso harían falta unos cuatro millones de focos.
EL REDACTOR RECOMIENDA
11 .- Sigue a hi porque como es catalana y son sus amiguetes los de la productora, pues blanco y en botella , como van a contratar a alguien que no sea del BarÇa
10 .- Merceditas---merceditas-con minuscula mejor , no merece la mayuscula de ser humano, esta coprofila , progre, que solo viene a Madrid a "investigar" en su programa, que no es mas que una chula de barrio mas que se cree Robin hood. No le vendria mal ir a investigar al SR.Mas , PUjol o al alcalde de Sabadell. que si hay mucho que cotillear.
Y de paso lo que no entiendo si se las da de super mega periodista progre , que hace presentando la basura de gran hermano,y manifestando como una vieja del visillo, si le dio un beso o le toco algo debajo de la sabana , ahi demuestra que es una alcahueta cotilla y trasnochada. y su forma de expresion y vestir esperpentica, habia un refran que decia que hay que vestir con la edad para no hacer el ridiuculo , PREMIO ONDAS AL RIDICULO .......mERCEDES mILÁ.
9 .- Su mayor placer sería que algún concursante-cobaya se matara en directo.
Sus audiencias se dispararían!!
8 .- Han intentado machacar a una chica con bipolaridad diagnosticada y sabida por ellos.
7 .- Me pregunto ya que a veces la veo en GH, si la Milá no está algo pasada de rosca o sobreanimada artificialmente, no es normal su comportamiento y compostura en una mujer de su edad...para esta penca de la prensa artificial, donde todo vale, si es para su mayor gloria y si no todo es digno de reprensión y mofa ; el común de los mortales pensamos que algo falla en Tele-5 y que la presentadora deja eticamente mucho que desear, aunque arrastre una gran audiencia, también Furer aleman tenía un seguimiento masivo y eso no justificaba la masacre de judios.
No vendría mal una analisis independiente y critico de esta presentadora y sus formas de hacer las cosas.
Nacho Gay.- Siempre fui un niño de naturaleza bastante vaga: a los doce años todavía estaba en el paro. Así que mi madre me sentaba ante el televisor las horas muertas, para realizar tranquila sus labores (hacerse la manicura, la pedicura...), mientras la asistenta limpiaba la casa. La televisión fue mi escuela. Mi condición obligada de analfabeto funcional me convertiría, en el futuro, en carne de cañón para el periodismo. Estudiar aquella carrera fue mi primer intento de suicido. Hubo más: me licencié después en comunicación audiovisual –permítanme escribirlo con minúscula-. Más tarde, entré en El Confidencial. En fin, un descenso progresivo a los infiernos. Y desde aquel paraje les hablo de cine y de tele. Con la aflicción y antipatía -vocacional- que le reporta a uno estar permanentemente a una temperatura de casi 500 grados centígrados.