escuela de glamour

Lana del Rey, para H&M.
Laura S. Lara
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19/07/2012
Todo el mundo habla de ella, aunque muchos no saben ni siquiera que es cantante. Y es que Lana Del Rey es, más allá de la música, un espectáculo en sí misma. Su aspecto de diva vintage no nos es nuevo. Reconocemos en sus excentricidades claras influencias de otras musas del pop, como Amy Winehouse o Lady Gaga. Pero ella tiene otra esencia. O al menos eso intenta.
Con un estilo aún por definir que aúna de manera interesante lo retro y lo actual, podría decirse que las canciones de Lana Del Rey, una peculiar mezcla de pop, indie y grunge, son su mejor complemento. Los estilismos de esta atípica Jessica Rabbit que presume de morritos de silicona y uñas postizas, se compaginan a la perfección con unas melodías que nos transportan a años pasados, al glamour del Hollywood clásico y a la música de Elvis Presley, Chet Baker o Frank Sinatra, a quienes considera sus maestros, aunque más allá de los focos también adore a Kurt Cobain o Britney Spears.
EL REDACTOR RECOMIENDA
2 .- Lo que poca gente conoce es que esta cantante residió durante el verano de 2003 en Santander pra asistir a un curso de castellano para extranjeros, entonces tenía escasamente 16 años y nada hacia pensar que fuera a ser famosa por su música [o por sus operaciones de cirugía...].
1 .- "Pero ella tiene otra esencia. O al menos eso intenta." Es la mejor frase de todo el artículo y define mejor que nadie a la jovencita millonaria con ganas de destacar en algo.
Sin embargo colocar una alusión al genio Chet Baker en un artículo sobre la sosita Elizabeth W Grant [Lana del Rey], aunque sea de una forma tan esquiva, puede resultar ofensivo para almas sensibles.
Laura S. Lara.- Los sueños han marcado mi vida llenando de magia mi día a día, desde la primera fotografía que hice buscando hadas, hasta cada instante vivido frente a una pantalla de cine, una de mis grandes pasiones. Según Shakespeare, cada uno de nosotros está hecho de la misma materia que los sueños. Pues bien, aún me quedan muchos por cumplir, pero con cada línea que escribo siento que se los acerco a otras personas. En mi trabajo está mi esencia, mi estilo… un estilo propio que trato de impregnar en mis artículos. Audrey Hepburn consideraba que su vida no eran teorías ni fórmulas, sino instinto y sentido común, ¿quién soy yo para llevarle la contraria?