


Juan M. Fdez
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12/11/2011
No corren buenos tiempos para la telebasura. Después de un largo periodo de tiempo en el que cuatro poderosos se creían con la suficiente autoridad como para ganar dinero gracias al morbo, los espectadores han dicho "basta". Todo tiene un límite y las redes sociales han servido para aunar a todos aquellos que no estaban de acuerdo con ciertas prácticas que sobrepasan lo inmoral.
Sin embargo, como sucede con las noticias que generan polémica y visitas, en este boicot a La Noria los ha habido que se han subido al carro para sacar tajada del asunto, pero también ha habido otros muchos que llevaban mucho tiempo denunciando que en televisión no se puede llevar a la práctica aquello de "el fin justifica a los medios".
Y aunque para muchos la telebasura es un concepto typical spanish, más allá de nuestras fronteras también existen Pablos Herreros que denuncian que la libertad de expresión en televisión termina justo donde empiezan los derechos de cualquier persona o que hay ciertos personajes televisivos que no pueden convertirse en modelo para nuestros hijos.
El mejor ejemplo de esta crítica es la serie más irreverente de la televisión: South Park. La ficción, que ha generado numerosas polémicas a lo largo de sus quince años por ser "grosera y real", ha hablado sin tapujos sobre la pequeña pantalla demostrando que muchos directivos no tienen ninguna clase de escrúpulos.
Y así, en el episodio undécimo de la octava temporada titulado A la caza de las audiencias, la serie muestra hasta qué punto llegan muchas televisiones con tal de conseguir audiencia. "Si nos inventamos las noticias serán más interesantes", dice Kyle Broflovski. "¿Estáis seguro de que eso es ético?", le pregunta un compañero. "Estamos en cuarto. No sabemos lo que significa eso", le contesta Eric Cartman.
Aunque para descarado y grosero el capítulo Crea vídeos con una puta estúpida y malcriada, en el que se muestran a niñas que quieren ser putas y hace una fuerte crítica a aquellos medios que transmiten a la juventud modelos en los que se exalta la lascibia y la superficialidad. "No mola nada ser puta. ¡Padres! Hay que enseñar a los hijos que hay que despreciar a gente como Paris Hilton. Nuestros hijos no tienen que admirar a las personas equivocadas", defiende el señor Leather.
EL REDACTOR RECOMIENDA
3 .- Os juro que en un 1er momento había pensado que la Esteban salía en South Park!
2 .- Vale que la "b" y la "v" están al lado, en el teclado. Pero ver "lascibia" escrito en un periódico...., ¡Ay!.
1 .- Diooossss... me sangran los ojos... ¿¿¿¿LASCIBIA???? ¿¿¿¿EN SERIO????
Juan M. Fdez.- Siempre he dicho que lo de ser periodista es vocacional. Después llegan los estudios, las licenciaturas, los doctorados, los papeles inservibles que certifican que estás ‘capacitado’ para contarles a los ciudadanos lo que ocurre en este loco mundo. Pero periodista de raza es aquel que de niño se graba a escondidas sus propios programas radiofónicos con un simple radiocasette, el que sale a la calle con su cámara de vídeo en mano para informar a sus familiares y amigos sobre las últimas inundaciones de su ciudad, el que sueña con llegar a la gran ciudad y entrevistar a todo tipo de personajes. De momento, algunos de esos sueños se han cumplido gracias a Reuters, 20 Minutos, Telecinco.es y ahora El Confidencial-Vanitatis. Pero aún quedan muchos por cumplir. The show must go on.