Érase una vez en la que la televisión decidió convertir los cuentos infantiles en series para adultos

Érase una vez en la que la televisión decidió convertir los cuentos infantiles en series para adultos

Juan M. Fdez  04/02/2012

¿Quién no se ha mostrado alguna vez fascinado con los cuentos de hadas? ¿Quién no ha disfrutado, reído o llorado con ellos? Pues bien, intentando aportar algo diferente al panorama televisivo, algunos de los productores de Perdidos han decidido reinventar con brillantez los cuentos infantiles para conectarlos con la realidad en Once upon a time, una divertida y entretenida ficción que fascina desde su primer episodio a niños y adultos.

No es para menos. Y es que la magia está en una seductora historia que mezcla fantasia y realidad y que permite a toda la familia sentarse frente al sofáStorybrooke es un pueblo en el que se han quedado atrapados todos los personajes de cuentos tras una maldición lanzada por la Reina para evitar la felicidad a la que están destinados Blancanieves y el Príncipe Encantador tras contraer matrimonio. La maldición lleva a todos los personajes a vivir en el mundo real, sin que ninguno sea capaz de recordar cuál es su verdadera identidad. Sólo Henry, un niño de ocho años, está convencido de la doble identidad de los vecinos de su pueblo, por lo que va en búsqueda de la única persona que puede salvarles, su madre biológica.

Es decir, la serie nos ofrece una nueva visión de unos personajes de sobra conocidos y que se antoja de lo más interesante. ¿Quién no siente cierta curiosadad por saber a qué se dedicarían en la vida real Caperucita Roja, Pepito Grillo, Blancanieves o la Bruja? No es la única curiosidad que 'mata' la serie ya que sus creadores han decidido descubrirnos muy notablemente, a través de flashbacks al estilo de Perdidos, datos sobre su vida anterior como personajes de cuentos. 

Historias interesantes aderezadas con un excelente guión, un reparto redondo (¡Viva la bruja/alcaldesa!), unos efectos especiales notables y un perfecto cóctel de drama y humor. Una serie perfecta para evadirse durante cuarenta minutos de la realidad que nos rodea. 

Los crímenes de Grimm

No obstante, si la idea no les llama demasiado la intención, NBC también ha llevado a cabo su propia reinvención de los cuentos clásicos en Grimm. La serie, inspirada en los cuentos de los Hermanos Grimm, cuenta la historia de Nick Burkhardt, un joven detective que descubre que es el más joven descendiente de una saga de especialistas en perfiles de criminales, conocidos como los Grimm, encargados de mantener el equilibrio entre los seres humanos y las criaturas mitológicas.

La historia resulta menos fascinante que la de Once upon a time, menos familiar y por supuesto menos entretenida. Y eso que la fantasiosa trama de Grimm podría llegar a dar mucho más juego que Once... a la hora de crear personajes fascinantes.

Sin embargo, el que sea una serie de historias policiales termina por quitarle cualquier ápice de curiosidad o interés y la convierten en una serie más de la pequeña pantalla.

No obstante, aquellos espectadores que disfrutaran viendo series como Buffy o Sobrenatural pueden encontrar en Grimm una serie decente para pasar la tarde. Nada más. Ni será una serie que sus espectadores guarden en su memoria seriéfila ni que tengan la necesidad impetuosa de seguir al día.

* Once upon a time es emitida por el canal AXN mientras que Grimm se emite en Calle 13.

 

 

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1 .- Curioso como la televisión come de ideas ajenas... Erase una vez me suena a la serie de comics Fabulas, de Bill Willingham, en la que se especulaba con la presencia de personajes de los cuentos de hadas y literatura "popular" en el mundo real [Blancanieves, el Lobo Feroz, la Bella y la Bestia, el Rey Cole, los Tres Cerditos]... eso si, la bruja es mucho más guapa que la Frau Totenkinder del comic.

Aurrekua

04/02/2012, 10:56 h.

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ACERCA DE

Juan M. Fdez.- Siempre he dicho que lo de ser periodista es vocacional. Después llegan los estudios, las licenciaturas, los doctorados, los papeles inservibles que certifican que estás ‘capacitado’ para contarles a los ciudadanos lo que ocurre en este loco mundo. Pero periodista de raza es aquel que de niño se graba a escondidas sus propios programas radiofónicos con un simple radiocasette, el que sale a la calle con su cámara de vídeo en mano para informar a sus familiares y amigos sobre las últimas inundaciones de su ciudad, el que sueña con llegar a la gran ciudad y entrevistar a todo tipo de personajes. De momento, algunos de esos sueños se han cumplido gracias a Reuters, 20 Minutos, Telecinco.es y ahora El Confidencial-Vanitatis. Pero aún quedan muchos por cumplir. The show must go on.

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