Martes, 23 de octubre de 2007

Carta de Ajuste Noticias Programación
Cine Teatro Música Libros Arte
Moda Salud y Belleza Restaurante Hotel Viaje

CARTA DE AJUSTE

Pornoperiodismo

@Nacho Gay - 22/10/2007

enviar a un amigoimprimir

Pornoperiodismo

Pornoperiodismo: profesión televisiva de nuevo cuño que consiste en informar sobre los asuntos más escabrosos de la cosa pública. Asuntos de alcoba dieciochesca o de prostíbulo de mala muerte, da igual, lo único verdaderamente imprescindible es que estén relacionados con personas de fama y postín, preferiblemente con cierta reputación. El objetivo del pornoperiodismo será, precisamente, destruir por completo esa reputación y recoger posteriormente los réditos que genera todo acto televisivo hecho a mala fe.

Pornoperiodista: dícese de los profesionales de la información que ejercen dicha labor. Gente culta, de verbo corrido, bien parecidos, capaces de pronunciar “Cocacola” con tres polvorones en la boca, es decir, superdotados; Gente con chispa, inteligente, filósofos en primera instancia; Gente con don de gentes, tipo María Patiño.

La Patiño es uno de los grandes misterios de la ciencia: jamás había cabido tanta mala baba en una cosa tan pequeña. Es como un chaval en pleno uso y disfrute de su pubertad, esto es, se calienta con poca cosa. Se calienta, se calienta, se calienta y acaba los programas con los ojos medio metro por delante de las órbitas y con la vena aorta más hinchada que un balón de reglamento. Pero lo que mejor se la da últimamente es calentar al respetable. María es la pornoperiodista por excelencia y el programa en el que participa, ¿Dónde Estás Corazón?, la panacea de su profesión, sobre todo después de que Vasile haya fumigado en Telecinco.

En el último programa, ración de pulpo. Dos horas hablando de unas imágenes en las que se veía a Cayetano Martínez de Irujo saliendo de un local de intercambio de parejas. Dos horas comentando las posibles guarreridas españolas que el hijo de la Duquesa pudiera haber hecho dentro del local. Ésa es, por cierto, otra de las características del pornoperiodismo: lo interesante nunca se ve, sólo se intuye.

Lo mejor, sin embargo, no habitaba en las imágenes, sino en el plató. Allí estaban ellos, nueve grandes pornoperiodistas dispuestos a analizar la jugada; nueve amorales dando razones de juicio; nueve asexuados dando clases de sexo. Y entre ellos, una, la Elegida: María Patiño. La elegida para, dirigiéndose a la pornoperiodista -sin licenciatura- que había llevado la exclusiva al programa, decir la frase de la noche: “Le has destrozado la vida a una persona”.

Acabáramos. Después de promocionar media hora unas imágenes de treinta segundos, de reponerlas tantas veces como para que uno las acabase cogiendo cariño y de analizarlas durante medio programa, la culpa la tiene la que ha traído el percal. En fin, si hay algo que un pornoperiodista ha de tener claro es que su profesión vende, pero que acaba pasando factura. Así que ellos sólo se ponen los calzoncillos por encima del pantalón cuando los malos les obligan; cuando la sociedad les necesita.

Lo que hay que ver, oiga.

enviar a un amigoimprimir

El tiempo, ésa es la cuestión

@Nacho Gay - 09/10/2007

“Se aprecian sinergias entre TVE y laSexta”

@Nacho Gay - 08/10/2007

Ver más»

En Archivo

Octubre 2007

LAS MÁS

los más leidos los más enviados

Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial