Jueves, 21 de febrero de 2008
LA COLUMNA
Mi pasión por el teatro
María José Goyanes* - 26/11/2007

Cuando algún periodista me pregunta qué significa para mí el teatro, siempre tengo el temor de parecer excesiva. Sin embargo, después de tantos años y de tantos personajes a los que he prestado mi voz y mi cuerpo, mi alma en definitiva, me considero cada día más apasionada por eso que se llama interpretar. En cualquier medio, televisión, cine, radio..., pero en el teatro es quizá donde los actores podemos disfrutar de una manera más plena. Hay todo un proceso que hay que desarrollar hasta el final cada día, cada representación. Es terriblemente duro, pero también apasionante.
Supongo que el hecho de ser nieta, hija, sobrina y hermana de actores y actrices me marcó inevitablemente. Me he criado entre bambalinas y creo que he visto tanto teatro como si tuviera cien años de un espectador asiduo. Para mí, más que como una profesión, yo concibo el teatro como una actitud vital.
La función que represento en estos momentos, Dile a mi hija que me fui de viaje, junto a Marta Belaustegui y a Marina Andina, dirigida por Jesús Salgado, es de esas funciones que literalmente te dejan exhausta, incluso me resulta difícil salir del personaje una vez que acabo la función. Hay personajes que no te puedes quitar de encima, imprimen carácter, es un estrés emocional increíble que a veces no sabes si podrás soportar, pero creo que los actores estamos hechos de una pasta diferente. Tenemos una fortaleza cuando nos subimos a un escenario, que no se corresponde con nuestra fortaleza habitual. En mi caso, puedo asegurar que es así. En el escenario me siento fuerte y casi invencible. Increíblemente mis tres operaciones de corazón no han mermado en absoluto este sentimiento.
Esta obra que represento me hace sentir tantas emociones que me considero afortunada cada día por ese privilegio. Trabajar mano a mano con una actriz tan espléndida como Marta es un auténtico placer, no sólo por su talento sino porque tenemos una química que no es fácil que se produzca. Creo que nos “sentimos” la una a la otra con tanta intensidad que hay momentos en que tengo que luchar para no dejarme arrastrar por la emoción.
Si me preguntaran con qué obra de las que he representado me quedaría, o qué momento de mi carrera me gustaría resaltar, contestaría como Edith Piaff, “cada vez que se levanta el telón”.
* María José Goyanes, actriz, está representando la obra Dile a mi hija que me fui de viaje, de Denise Chalem, premio Molière 2005, en versión castellana de Lourdes Ortiz, en el Teatro Galileo de Madrid, con Marta Belaustegui y Marina Andina, bajo la dirección de Jesús Salgado. La obra estará en cartel hasta el 9 de diciembre.
LAS MÁS
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
Titania Compañía Editorial, S.L