Jueves, 13 de marzo de 2008
SALUD Y BELLEZA
La dieta mediterránea, ¿patrimonio de la UNESCO?
Los ministros de agricultura de España, Elena Espinosa e Italia, Paolo DiCastro (Efe)
@Vanitatis.com / Efe - 13/03/2008
¿Podría ser nuestra dieta patrimonio de la humanidad? Parece que sí, a juzgar por los intentos de los ministros de agricultura de España e Italia. Elena Espinosa, que ostenta la titularidad de esta cartera ministerial en nuestro país y su homólogo italiano, Paolo Dicastro, han presentado la candidatura de la Dieta Mediterránea a la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.
Las razones para tal candidatura no son otras que el hecho de que este tipo de dieta es saludable, de calidad y es también un legado cultural. Así lo expresó la ministra española tras la inauguración del VII Congreso Internacional sobre la Dieta Mediterránea, reunión que tuvo lugar dentro de la feria Alimentaria 2008 que se está celebrado estos días en Barcelona.
Ambos ministros estuvieron de acuerdo en que la dieta mediterránea, que se caracteriza por el consumo de frutas, verduras, hortalizas, legumbres, aceite de oliva como grasa esencial, pescado y consumo moderado de carnes y lácteos, supone hablar de un modelo de alimentación y de un estilo de vida beneficioso para la salud, así como un bien cuyo valor cultural es incalculable.
Para el ministro italiano la defensa de las producciones mediterráneas es un elemento estratégico y prioritario en la política agroalimentaria de Italia y de los otros países del área mediterránea, ya que representan casi un 40% de la producción agrícola europea con un valor superior a los 118 millones de euros. A pesar de los cambios que se han producido en los hábitos alimentarios debido a la mayor globalización del mercado, según Dicastro, la Dieta Mediterránea sigue siendo un punto de referencia incuestionable, porque tiene un papel preventivo y permite garantizar un desarrollo sostenible para todos los países. Pero no sol eso, la defensa de los productos mediterráneos de las diferentes regiones productoras, afirma el ministro, supone también una salvaguarda para los consumidores.
Aunque España tomó la iniciativa para el proyecto, que se inició en 2007, éste cuenta actualmente con el apoyo de Italia, Grecia y Marruecos, pero está abierto a la participación de todos los países del arco mediterráneo.
Si bien es cierto que existe hoy en día cierto abandono de la dieta mediterránea debido a los cambios sociológicos, lo que está ocasionando algún problema de salud y una desviación de hábitos saludables en algunos grupos de población, por lo que la divulgación de los beneficios de estos productos se convierte en "un elemento fundamental para acercarlos de nuevo a nuestra dieta tradicional".
Algo a tener en cuenta si nos atenemos a los datos que arroja un estudio realizado por Fundación Española de Nutrición de los que se desprende que desde hace cuatro décadas hasta hoy los españoles han ido variando su dieta hacia hábitos mucho menos saludables con más aporte de lípidos. Según este estudio, estamos por encima del límite recomendable en consumo diario por persona de ácidos grasos saturados y poliinsaturdos.
Para la ministra española la dieta mediterránea no sólo ofrece una alternativa para llevar una alimentación sana, sino que también es una gran oportunidad a la industria agroalimentaria española, ya que muchos de los productos mediterráneos responden a las preocupaciones del consumidor y a las políticas de nutrición, alimentación y educación actuales. Espinosa anunció que, tras la declaración conjunta de los países del arco mediterráneo (CIHEAM), que tuvo lugar el pasado mes de enero en Zaragoza, la próxima cita será dentro de un mes y medio en Roma, donde se llevará el informe final de la candidatura, que se presentará a finales del próximo mes de agosto.
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