Sábado, 11 de julio de 2009
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@Vanitatis.com / Efe - 06/06/2008

Una cosa es estar enganchado al poco saludable vicio del tabaco y otra muy distinta que la marca que fumas utilice tu imagen para hacer publicidad sin tu consentimiento. Esto mismo le ha ocurrido a Ernesto de Hannover con la firma Lucky Strike, perteneciente a la compañía British American Tobbaco, con la que mantiene desde hace tiempo una batalla legal por usar su imagen con fines publicitarios. El caso ha llegado este jueves al Tribunal Supremo alemán, después de que la marca de cigarros fuera condenada en primera instancia en la Audiencia Superior de Hamburgo, y el Tribunal, finalmente se ha decantado a favor de la empresa tabaquera.
Los jueces han considerado que los nombres de famosos pueden ser utilizados para campañas publicitarias, siempre y cuando se trate de temas de interés público y su contenido no sea insultante. Además, según el tribunal, las empresas publicitarias tienen el mismo derecho que los medios al ejercicio de la libertad de expresión.
El marido de la princesa Carolina de Mónaco no estaba solo en este caso. El titular de la casa de Hannover había unido sus fuerzas en este proceso al cantante y compositor Dieter Bohlen, creador del dúo Modern Talking, igualmente utilizado de manera indirecta en la campaña publicitaria de Lucky Strike en prensa escrita. Tanto Bohlen como el príncipe de Hannover son representados en el proceso por la misma abogada, Cornelie von Gierke.
En el caso de Hannover podía verse una cajetilla de cigarrillos estrujada, en referencia a los frecuentes altercados del marido de Carolina de Mónaco, acompañada por el texto "War das Ernst? Oder August?", un juego de palabras con el nombre del príncipe que podría traducirse como "¿Era en serio? ¿O augusto?".
La referencia al músico Dieter Bohlen se producía en otro anuncio de la misma marca con el lema publicitario "Mira, querido Dieter, así se escriben libros", en el que algunas palabras figuraban en negrilla. Poco antes, el antiguo líder del grupo Modern Talking había publicado un libro de memorias bajo el título Hinter den Kulissen (‘Tras las bambalinas’), contra el que habían sido presentadas varias denuncias por atentar contra la intimidad de algunas personas. La abogada del príncipe y el músico había denunciado a la marca Lucky Strike por practicar una "comercialización forzosa" de sus clientes al hacer publicidad con sus personas pese a no citar sus nombres.
Aunque La Audiencia Superior de Hamburgo había condenado ya en primera instancia a la marca al pago de 35.000 euros a Dieter Bohlen y 65.000 euros al príncipe Ernst August de Hannover. Lucky Strike apeló entonces a esta instancia superior que ahora le ha otorgado la razón.
En nombre de la empresa tabaquera British American Tobacco, su abogado Heinz Jordan alegó ante el tribunal con sede en Karlsruhe que los lemas publicitarios también se encuentran protegidos por el derecho a la libertad de expresión que contempla la Constitución alemana. A su juicio, los dos demandantes son responsables de los sucesos que son abordados por los anuncios publicitarios y subrayó que "si la prensa puede informar de ello, la industria publicitaria también puede convertirlo en objeto de debate crítico o con humor".
Los jueces del tribunal recordaron una sentencia dictada por el Supremo tras una denuncia del político socialista Oskar Lafontaine contra la marca de alquiler de vehículos Sixt, por una campaña publicitaria que usaba los retratos de dieciséis miembros del gobierno alemán. En el caso de Lafontaine, que había dimitido como ministro federal de Finanzas, su foto figuraba tachada y acompañada del texto "Sixt también alquila sus coches a los empleados en periodo de pruebas".
El Tribunal Supremo, que ahora se ha pronunciado sobre el caso del príncipe y el músico, rechazó entonces la demanda de Lafontaine con el argumento de que Sixt hacía uso de un acontecimiento de la actualidad política para hacer publicidad de tono satírico.
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