Miércoles, 10 de marzo de 2010
NOTICIAS
@Vanitatis.com - 24/06/2008

La tostada siempre se cae por el lado de la mantequilla y los ricos y famosos se convierten siempre (o casi siempre) en seres de otro planeta. Ya no recordamos los tiempos en que Jennifer López era una artista normal: la identidad de diva se le ha subido a la cabeza y sus excentricidades como persona hacen que no le llegue ni a la suela de los zapatos de la Jennifer López del escenario. Lo último ha sido liarla en una tienda de lujo. Al parecer, los empleados no le bailaron el agua como ella merecía.
El suceso tuvo lugar la semana pasada en la tienda de Catalina Malandrino situada en la Milla de Milagro de Manhasset, no muy lejos de su residencia. La cantante quería comprar en la intimidad y ordenó a los dependientes que cerraran el local a lo que estos se negaron. Cuenta un empleado en la revista Entertainment Wise que la diva iba acompañada de su séquito de ocho personas, dos de las cuales eran guardaespaldas armados que, ya que no le cerraban la tienda para su ‘shopping privado’, exigieron que se le hiciera el 50% de descuento a la recién mamá. La segunda negativa le sentó tal mal que decidió vengarse de los trabajadores probándose la tienda casi al completo y tirando todo después sobre un desordenado montón.
Con la selección española
Olvidado el suceso, la pareja tomó rumbo a España donde Marc Anthony está de gira. Tras visitar el sábado Arona, en Tenerife, el cantante hizo su segunda actuación en Las Palmas de Gran Canaria el domingo. Allí, enfundándose la camiseta de la selección española, terminó su concierto interpretando la canción 'Dímelo'. Ante él, 20.000 personas; tras él, en el camerino, la 'lianta' de su mujer.
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