Sábado, 11 de julio de 2009
Ortorexia: cuando comer sano se convierte en obsesión
Gemma Bastida (Efe) - 14/08/2008
El boom por la alimentación sana que desde hace varios años se vive en los países occidentales ha traído consigo la aparición de un nuevo trastorno alimentario: la ortorexia. Un afección consistente en la obsesión enfermiza por comer productos saludables. La dietista y nutricionista Andrea Gil, del Instituto Superior de Estudios Psicológicos, advierte de que cada vez son más los españoles que sufren este tipo de trastorno, que puede acarrear serios problemas físicos y psicológicos a quienes lo padecen, dada la carencia en la ingesta de determinados nutrientes básicos para la salud.
A diferencia de la anorexia o la bulimia, la principal preocupación de los ortoréxicos no es la cantidad de comida que toman, sino su calidad, hasta el punto de que "prefieren no comer nada antes que ingerir un producto que consideran impuro o que va contra sus ideales". La pautas de alimentación que siguen estos enfermos son muy variadas. Entre ellos están los frutívoros, que sólo comen fruta y verdura; los crudívoros, que únicamente toman alimentos crudos, y aquellos que no ingieren nada que no provenga del cultivo ecológico para evitar aditivos o herbicidas.
Este estricto régimen dietético, en el que a menudo se excluyen alimentos básicos para el organismo, como la carne, puede acarrear severos problemas de salud, como anemia, agotamiento, carencia de vitaminas y minerales, pérdida de masa ósea o un mayor riesgo de infecciones, en el caso de quienes no comen alimentos cocinados. En los casos más extremos, la ortorexia puede llegar a provocar la muerte por desnutrición.
Según Andrea Gil, esta obsesión alimentaria condiciona en gran medida la vida social de los enfermos, que evitan incluso salir con amigos, acudir a restaurantes o ir de vacaciones por temor a no poder mantener su dieta estrictamente. Otra peculiaridad de los ortoréxicos es que planifican sus comidas en exceso, asegurándose de que nada de lo que comen tiene pesticidas o aditivos, y están constantemente hablando de la alimentación e intentando "adoctrinar" a la gente que hay a su alrededor.
La dietista destaca la dificultad de diagnosticar a un ortoréxico, ya que, aparentemente, no presenta signos externos que puedan hacer pensar que la persona en cuestión sufre un trastorno nutricional, como podría ser la pérdida de peso característica de las personas que sufren anorexia o bulimia. Más difícil si cabe, añade, es tratar a estas personas, pues están convencidas de que la dieta que siguen es el ‘paradigma’ de la alimentación saludable y se niegan a medicarse.
Andrea Gil asegura que esta enfermedad es más común en los individuos con un buen nivel de educación y un alto poder adquisitivo, aunque, con frecuencia, personas recuperadas de la anorexia caen también en la ortorexia.
Esta enfermedad fue descrita por primera vez en 1997 por el médico estadounidense Steven Bratman, quien durante varios años practicó y abanderó la teoría de que una dieta estricta y saludable era la clave para alcanzar un buen estado de salud. Harto de la comida de extremos, Bratman superó su obsesión por la comida sana y escribió un libro para ayudar a otras personas a combatir este trastorno, cuya incidencia está creciendo en los países desarrollados, donde las necesidades alimenticias básicas de los ciudadanos están cubiertas, según Gil.
A ello ha contribuido, subraya la experta, la cada vez mayor preocupación por la salud y el culto al cuerpo, el auge de los alimentos llamados funcionales y la voluntad de la industria de crear nuevas necesidades alimentarias entre la población.
Cavo Tagoo, un oasis a orillas del Mar Egeo
@Sofía Carmona. - 14/08/2008
El último grito en cirugía: liposucción de hombros
@Vanitatis.com - 14/08/2008
Diez islas privadas para construirse un paraíso
Miriam Rubio - 14/08/2008
Givenchy diseñará el vestuario de Madonna
@Sofía Carmona. - 13/08/2008
¿Quiere tener una vida más larga? La clave está en correr
Vanitatis.com/ Agencias - 13/08/2008
Categorías
En Archivo
LAS MÁS
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
Titania Compañía Editorial, S.L