Sea por cosa del Adviento o del frío, que nos vuelve más hogareños, las revistas están plagadas de bebés, quizá para ver si así nos entra un poco más de ternura. Hay niños de todas las procedencias y las edades; está Sunday Rose, la hija de Nicole Kidman, que se ha traído a su retoño para pasearlo por media Europa mientras hace la promoción de Australia, los Urdangarín, los Beckham en el baloncesto, el pequeño Christian de Dinamarca en la nieve e incluso toda la prole de Maxima Zorreguieta y Guillermo de Holanda a ocho páginas en ¡Hola!.
Pero los reyes de la semana para ¡Hola! son Valentino y Matteo, los pequeños de Ricky Martin, que se presentan por primera vez ante las cámaras junto a su orgulloso padre, que intenta no perderse ni un detalle del desarrollo de sus bebés. Si no tiene quien se disfrace de Papa Noel esta Navidad puede probar con Paulina Rubio y Carla Bruni, que aparecen retratadas como las reinas de los programas benéficos en sus respectivos países.
Quienes también muestran orgullosos a sus vástagos son Alain Delon y Bruce Willis, que presentaron a sus hijas a la puesta de largo de un hotel parisino para que la sociedad las conozca de forma oficial. Menuda reunión de vestidos horteras y joyerío simpar en el Baile de Debutantes. Menos mal que ni Tamara Falcó ni mamá Preysler han visto el desfile porque estaban unas páginas más atrás. Allí una hablando de sus cosas y la otra es elegida como la más elegante de España -del mundo y parte del extranjero, que diría alguno-, porque les parecería superfuerte.
Junior habla con Villacastín en plena crisis, pero en este caso parece que crisis familiar. Las revistas reflejan la situación del cantante tras la muerte de su esposa, Rocío Durcal y la publicación de un libro en el que hace confesiones de todo tipo que no han gustado demasiado a algunos de sus seres queridos. Arturo Fernández es otro que también confiesa, aunque lo que ya todos sabíamos, que no tiene abuela. Y es que el asturiano afirma entre las páginas de Lecturas que se le ha olvidado envejecer. No como a Concha Velasco, que sin que se le note lo más mínimo, cumple 69 años y orgullosa, lo celebra por todo lo alto.
Mientras, tanto, ajenos a debutantes, listas de elegancia y hasta de solteras de oro, nuestros Reyes celebran en todas las revistas el cumpleaños de la Constitución acompañados de una Letizia a la que Lecturas ha dejado sin sorpresas para las fiestas al desvelar sus planes navideños. Ya sabemos que no pasará la Navidad comprando en Zara, porque visitar las instalaciones de Inditex ya ha sido too much por este mes. Y es que es época de recesión para todos, aunque un poco menos para Amancio Ortega.
De títulos nobiliarios, deportivos y amores
Otro entroncado con la nobleza -aunque sea por el apellido de su personaje- es el segundo protagonista de la semana: El ‘duque’. No hablamos ni de Lequio, ni del de Lugo ni del de Barcelona. Sino del duque de Telecinco, cuyo final ha levantado más expectación que el aterrizaje del hombre en la Luna, aunque sólo sea entre las quinceañeras y algún que otro despistado. Nada menos que dos finales alternativos de los que Diez Minutos tiene fotografías a gogó.
Semana también lleva al narcotraficante más famoso del momento a sus páginas centrales y adelanta sus dos finales. Uno es bueno, superior y otro malo, pero de horror. Uno idílico al más puro estilo fueron felices y comieron perdices y otro en el que uno acaba en Guatemala y el otro, al no poder ir más lejos, en Guatepeor. Eso son ganas de hacer sufrir a la pobre Amaya Salamanca y a las fans de Miguel Ángel Silvestre, que llevan rogando en la web que no se acabe la serie varias semanas. No hay derecho, jopetas.
Mientras los guionistas de la serie de la cadena de Fuencarral juegan al despiste con el final de 'Sin tetas no hay paraíso', los que han logrado que les pierdan la pista y no se sepa si van o vienen son Fonsi Nieto y Carmen Jordá. Será cosa de ser piloto, digo yo, aunque si es por huir, en un circuito al final vuelves al mismo sitio. Y en esas estamos, mientras para unos son una pareja más que clara, para otros son dos amigos, cariñosos, eso sí, pero amigos. Tanto que hasta hacen la compra juntos. Así que aquí ya no hay quien se aclare. Ya no me acuerdo si los bebés eran del Duque o de Fonsi. Tanta información en poco tiempo es difícil de procesar, son cosas de la Comiuniqueision y la Informeision, que diría alguna.