La reina Isabel II (Efe).
Mientras el común de los mortales hacemos castillos en el aire sobre cuales serán nuestros pasos durante el año que comienza, la realeza realiza previsiones. Casar a algún familiar, dónde pasarán las vacaciones o a quienes recibirán en su casa durante los 365 días que dé de sí el siguiente año son algunas de esas notas que escriben en sus agendas para los próximos doce meses.
La familia Real británica prefiere hacerlo antes de que le pille el toro. Así, a estas alturas de año, ya sabemos que Isabel II y su familia tienen prevista una audiencia con el recientemente elegido presidente de Estados Unidos, Barack Obama. El político será investido como el presidente número 44 del país norteamericano y ya está previsto que el primer ministro británico, Gordon Brown, y la Reina le inviten a visitar Londres debido a una conversación entre los dos políticos durante una breve visita que el de Chicago hizo a Inglaterra. Entonces pidió a Brown que le mostrase “donde vive la Reina”.
Aunque la visita de Obama aún no tiene fecha, hay otros compromisos que tenían su hueco en el calendario y que han desaparecido. Entre los que ya no están en agenda destaca el viaje que Carlos de Inglaterra solía hacer para esquiar en Klosters. Al parecer, su graciosa majestad ha prohibido a todos los miembros de la familia actuar con ostentación y ha eliminado los viajes de placer debido a la época de recesión, un periodo en que la soberana considera que la Familia Real ha de predicar con el ejemplo y apretarse el cinturón.
Entre los asuntos que priman en las previsiones está el de mejorar el perfil público de la duquesa de Cornualles, que ha sido criticada en numerosas ocasiones por no acudir a demasiados actos oficiales. La duquesa, 20 años más joven que la Reina Isabel, redujo visiblemente sus apariciones públicas durante 2008 e incluso acortó un viaje al extranjero por que, según publica el diario The Telegraph, no podía soportar el calor.
Además de la ampliación de la agenda de Camilla Parker Bowles, la prensa británica afirma que podría anunciarse un compromiso dentro de la Familia Real. Lejos de apostar por el matrimonio entre Guillermo y Kate Middleton, diversos medios ingleses apuestan por que serán Enrique y Chelsy Davy los que pasen por la vicaría o bien que se trate de Zara Philips, la hija de la princesa Ana, que mantiene una relación con el jugador de rugby Mike Tindall, quien ya podría haber pedido la mano de la joven.