Lunes, 4 de enero de 2010
TENDENCIAS
EL CHASCARRILLO
@Vanitatis.com - 05/06/2009

¡Menuda debía estar de seguridad la Monumental en la corrida de la Beneficiencia! ¡Todos a una! Allí estaban los príncipes don Felipe y doña Letizia presidiendo en el Palco Real, la Infanta Elena en un tendido discreto y Jaime de Marichalar ocupando callejón. Él sí que sabe. Dicen que va a por todas. Toreaban Miguel Ángel Perera, Julián López ‘el Juli’ y José María Manzanares y la tarde salió más bien regular: el uno que maldecía a su espada, los otros porque los toros tocados en suerte no habían colaborado. Lo de casi siempre. (Ver álbum)
Pero a lo que nos ocupa: las reales personalidades asistentes. Los Príncipes llegaron saludando cuando faltaban minutos para las siete. Superpopulares, ya se sabe. Hasta se tiraron al suelo para atender a una persona que se había desmayado (¿de emoción?). La infanta, con saludo muy real, mucho menos 'populi', discreta y correctamente vestida para la ocasión con Sahariana beige, llegaba puntual a su cita anual con la Beneficencia en Las Ventas. A Elena le encantan los toros y los disfruta como nadie, es muy habitual verla en las plazas.
Lo de Jaime de Marichalar es ‘de callejón’. El duque también ha mostrado siempre interés por la Fiesta, por la fiesta en general, de ahí que hasta se llevara al peque Froilán a la barrera del coso valenciano el año pasado en Fallas. Le gusta hacerse acompañar de damas encantadoras, como en esta ocasión de su amiga la duquesa de Vega de Anzo. No es la primera vez que la Infanta y Marichalar descoinciden en las Ventas desde el cese convivencial. En junio del año pasado se les veía a cada uno en una punta. Igualito que en la película Yo a boston, tú a California.
Mucha expectación en la tarde madrileña de toros. Carmen Martínez-Bordiú sin José Campos, Cari Lapique, Nuria González, Nicolás Vallejo Nájera, Jaime Ostos con Mª Ángeles Grajal, Feliciano López, Míchel, Gema Ruiz, Laura Sánchez, Carmen Posadas, Fernando Martínez de Irujo, Marisa Jara y su novio… disfrutaron de lo lindo. También en los tendidos estuvieron Lara Dibildos y un todavía escayolado Álvaro Muñoz Escassi, que llegaron y se sentaron también por separado. Hay cosas que no une ni una tarde de toros.
Por cierto, que Francia le dedicó la noche también a los toros con una fiesta en la Embajada. “Viva la fiesta brava y la amistad que nos une”, gritó desmelenado el embajador Delayo, previo al recordatorio a los difuntos de Air France.
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