La moda… la dichosa moda. Ese instrumento del diablo que a muchos favorece y a otros tantos da de lado. Los famosos saben bien que jugar con ella es como jugar con fuego, pero a los más valientes no les importa. De hecho parecen divertirse retándola con los más arriesgados cambios de look. A la mayoría suele salirle bien la partida, pero también los hay que pierden. Y ya se sabe que a aquellos a los que derrota la moda, jamás vuelven a ser como antes…
Cambiar de imagen es algo que va unido a la calidad de celebrity; lo mismo que aguantar a los paparazzi, sonreír ante los flashes o llevar un ‘miniperro’ en el bolso. Sin embargo, todos los que coquetean con la moda corren la misma suerte. Muchas son las estrellas (ya sea las que más brillan como las que apenas parpadean) que se suben sin pensárselo dos veces al carro de las nuevas tendencias. Y no solo ellas. Los chicos también se dejan llevar por su instinto o se ponen en manos de supuestos expertos en temas de estilo. Precisamente ellos suelen ser los más perjudicados. Y es que no todos los hombres se sienten a gusto con una imagen demasiado moderna, por muy populares que sean y mucho aguante que tengan. Ni siquiera nosotras, más acostumbradas a los desvaríos estilísticos de este mundillo, estamos siempre de acuerdo con las últimas tendencias. ¿A todas os sientan bien los ‘pitillo’, el corte de pelo a lo garçon o los peep toes de 15 centímetros, por mucho que se lleven? La respuesta es obvia.
Pues bien,
el último en demostrar esta evidencia ha sido Ricky Martin. El cantante, que se encuentra promocionando su último disco (primero desde que
hizo pública su homosexualidad), ha cambiado de
look otras veces con mayor o menor acierto, pero lo que le han hecho ahora al puertorriqueño no tiene disculpa. Ese estilo ‘nerd’ tan extremo no le favorece lo más mínimo, más bien parece que va disfrazado de su hermano gemelo
freaky... en pijama. ¿Es que en su casa no tiene espejos?
Recuerdo la expresión que emplea un amigo para referirse a los hombres a los que les sienta bien todo, como Brad Pitt o David Beckham: “Es tan guapo que si le pones una boñiga en la cabeza, seguiría estando bueno”. Pues bien, después de ver al nuevo Ricky Martin podría añadir que sí, hasta que se la pones.
Pero no hace falta irse muy lejos, ni en el espacio ni en el tiempo, para convencerse de esto. Para prueba la polémica foto que
Sergio Ramos compartió en Twitter hace un par de semanas, en la que aparecía
junto a su amigo Manu Tenorio… Un documento gráfico que no pasará al olvido, como tampoco el estilismo del ‘ex triunfito’, que sirvió de mofa durante varios días a los seguidores del futbolista en la red social, al son de “¿pero quién es esta señora?” y otras perlas.
Menos mal que el cantante se tomó a guasa su fatídico cambio de look, porque siempre es mejor aceptar nuestras equivocaciones e incluso reírse de uno mismo… que asesinar al estilista de turno.
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