

@L. S. Lara - 17/02/2010

Hasta el momento, para aumentar el pecho era necesario pasar por el quirófano para ponerse implantes de silicona, someterse a anestesia, dormir en el hospital y soportar el doloroso postoperatorio. Pues bien, a partir de ahora todo esto ya no será necesario. La Clínica Diego de León de Madrid (Diego de León, 69) acaba de incorporar a sus tratamientos una auténtica revolución en el mundo de la medicina estética, un nuevo relleno corporal capaz de incrementar el tamaño del pecho sin necesidad de cirugía. Los doctores Miguel de la Peña y Carlos Núñez nos ayudan a entender mejor qué es y en qué consiste esta innovadora técnica.
Abalado por más de 5.000 implantes realizados con éxito en todo el mundo, Macrolane es un gel de ácido hialurónico puro, fabricado por los laboratorios suecos Q-Med, cuya principal ventaja es, según explica el Dr. De la Peña, que "prácticamente no existen alergias ni rechazos al producto, ya que se encuentra en la piel y el cuerpo no lo reconoce como extraño. Por el contrario, lo va disolviendo lentamente y tan sólo necesita un mantenimiento anual, pues al cabo de dos años desaparece por completo".
Pero, ¿en qué consiste la implantación de Macrolane? La nueva técnica puesta en marcha por la clínica madrileña se basa en rellenar el seno con el ácido hialurónico a través de una mínima incisión. "El gel se deposita entre el músculo pectoral y la glándula mamaria, produciendo un aumento inmediato de volumen. La textura viscosa de este producto hace que se pueda masajear y recolocar recién puesto, hasta dar con la posición exacta para lucir un bonito escote. No se trata de un proceso doloroso ni tampoco presenta molestias postoperatorias, por lo que el paciente se puede reincorporar a su vida diaria inmediatamente", asegura el Dr. De la Peña, y añade que, "además, los efectos secundarios son verdaderamente infrecuentes".
Según explica el colegiado, la Clínica Diego de León, autorizada por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, sigue unos sencillos pasos previos. Tras una exploración de los senos y la consecuente explicación del resultado, se procede a realizar una analítica al paciente, así como a consultar su historial clínico. Más tarde se hacen las fotos de frente y perfil y se marca el área a tratar. A continuación, se aplica una compresa de hielo y anestesia local (Lidocaina) y, por último, a través de una incisión minúscula, se introduce la pequeña cánula por la que se irá repartiendo el gel. Una sesión es suficiente. A los 10 días, con el gel asentado, se efectúa una consulta como revisión
La aplicación del gel Macrolane "no constituye ningún impedimento para la mamografía, y está pensado para mujeres con poco pecho que quieran aumentar una talla y no deseen operarse", explica el Doctor Miguel de la Peña. Sin embargo, no está indicado en caso de pechos muy caídos, con exceso de piel o en mujeres que deseen un aumento importante de volumen (dos o más tallas). "Lo más habitual es aumenar el volumen con un máximo de 100 cc., lo que correspondería a la prótesis más pequeña del mercado", añade el doctor. Como puede apreciarse, se trata de una técnica completamente segura y muy natural, aunque quizás, el principal inconveniente de la misma sea el coste, pues al tratarse de un gel reabsorbible, debe mantenerse cada año o repetirse al cabo de dos.
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