

En su diario de 1850 Delacroix señaló que su paleta "recién preparada, brillante de colores contrastantes, es suficiente razón como para abandonarme a todo mi entusiasmo". El artista francés era meticuloso a la hora de preparar su herramienta de trabajo más importante, y cuando algo no le convencía, era capaz de 'borrarla' y pasarse el día entero mezclando nuevos matices. - Vanitatis