
Imagen del portal Minorquines.fr
Elena R. Ballano
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01/12/2012
Mientras que las surcoreanas prefieren los modelos glitter, las honkonesas los estampados leopardos y las americanas los acabados metalizados; las francesas, al igual que las españolas se decantan por colores lisos más tradicionales y menos llamativos. En pocos meses, mujeres de medio mundo han caído en la tentación de las menorquinas, unas sandalias baleares que han abandonado el territorio nacional para conquistar mercados internacionales e impulsar de este modo el sello “Made in Spain”.
Después de calzar los pies de personajes tan dispares como Joan Manuel Serrat, Eugenia Silva, Iñaki Gabilondo o las infantas Leonor y Sofía, las menorquinas abandonan España para hacerse con nuevas clientas, fascinadas por la variedad de colores y sobre todo la comodidad de un calzado ideado por y para la gente del campo menorquín. Atrás quedaron los infinitos tacones o las incómodas plataformas, las fashion victims de medio mundo se han rendido ante el sencillo diseño.
“Somos la tercera generación de fabricantes de menorquinas. La empresa la fundó mi abuelo José Riudavets Pons y en los años 60 mi padre José Riudavets Rotger cogió el relevo. Después de una estancia en Londres, volví a Menorca y me di cuenta del potencial que tenía este calzado entre los turistas que veraneaban en la isla. Incluso la representante de Yves Saint Laurent en España, de vacaciones en la isla, en, en una entrevista ya comentó que era el calzado más cómodo del mundo. Por eso, a finales del año 2000 decidimos poner un plan en marcha para empezar a presentar el producto fuera”, comenta Amalio, responsable de Riudavets, una de las firmas pioneras y más importantes del sector de las menorquinas.
En estos últimos años, gracias a su esfuerzo, dedicación y continuos viajes y contactos, Amalio ha conseguido que las Riudavets estén presentes en mercados tan dispares como el francés, chino, surcoreano, estadounidense o inglés y por supuesto el nacional.
“Cada verano intentamos adaptar la paleta de colores a lo que se va a presentar en las ferias, pero es curioso ver como nuestros modelos se adaptan en función de los gustos de las mujeres de cada país. En Hong Kong por ejemplo las usan con calcetines, algo que jamás haríamos nosotros en España. En Asia gustan muchos los colores brillantes, mientras que en Francia, como en España se utilizan más colores que combinen con todo y lisos. En Baleares por ejemplo, las que más se venden son las tradicionales, de color natural”, explica el empresario.
En el caso francés, las menorquinas llegaron en 2011 gracias a la tienda online Minorquines.fr . Pese a ser un calzado sencillo, el mercado galo ha recibido con los brazos abiertos este calzado, que al igual que en España, no entiende de sexo, edad o clase social. Todo el mundo puede calzarlas.

EL REDACTOR RECOMIENDA
6 .- #5 las porqueras son un calzado típico de la isla de mallorca, las utilizaban los payeses para trabajar en el campo y mas tarde se generalizaron en la ciudad, yo las lleve de pequeña igual que casi todos los mallorquines porque se pusieron muy de moda, sobre todo las que tenían el cuero en azul o rojo. Estos zapatos nada tienen que ver con las menorquinas que son un zapato abierto, las porqueras son zapatos cerrados que se atan con una lazada, son de tela de cáñamo con refuerzos en puntera, talón y hebillas en cuero y suela de neumático. las tradicionales son de cuero rojo, azul y marrón. Aclararte que nunca han sido un zapato de pobres sino de payeses.
Una mallorquina
5 .- Era el calzado de los pobres, y yo las conozco como porqueras, poque se las fabricaban los porqueros para calzarse. Que cosas tiene la vida... ahora valen 40€ las auténticas..
4 .- Lo que tienen que hacer estas empresas es hacer su distribución calladamente, porque en cuanto a los chinos les de el humo que las menorquinas son negocio inundan el mercado de ellas a 6 € PVP y las venderán en mercadillos y los top manta.
Chisssssssstttttttttt, silenciooooooooooo, que nunca vamos a aprender.
3 .- Para los orientales no debe haber problema porque tienen el pie pequeño y algunos europeos tampoco, pero ahora se está imponiendo cada vez más en la venta por internet enviar una plantilla del pie y la altura del empeine, la talla está asegurada [ver mocasines de Maine].
2 .- #1
Albarca, es posiblemente una forma en desuso.
La mayor virtud que tienen las abarcas menorquínas [o baleares] es que al sacudirlas la tierra o arena no queda en el calzado, por eso es el calzado típico de los payeses; por cierto se fabrica otro tipo al que llaman fraileras con la tira posterior mucho más ancha.
Recuerdo cuando en los 90 empezaron a fabricarse de colores y más decoradas, perdiendo ese color crudo/verdoso tan característico.
La abarca menorquína original se diferencia principalmente por tener la suela de neumático de coche.
Como curiosidad: iban a pedír denominación de origen para ellas.
Un saludo a todos los menorquínes, viví unos años muy felices allí.
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