


@Amparo de la Gama (Marbella)
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23/01/2012
En plena crisis funciona el lema de la doble R: los ricos y los rusos están de moda. Marbella, a sabiendas del poder hipnotizante de sus viviendas de súper lujo y de sus caros hábitos de consumo, se afana en publicitar ingredientes como el clima, las oportunidades de negocio o su estratégica situación geográfica. Y este poderoso imán sigue siendo un atractivo para las grandes fortunas. Especialmente para las soviéticas.
El último en caer rendido a los encantos de la ciudad malagueña ha sido Vladimir Putin que, según ha podido saber Vanitatis, tramita la adquisición de una propiedad en la lujosa urbanización de La Zagaleta, situada en Benahavis, un reducto del lujo, donde la gente de poderío, esa estirpe que no quiere hacer ruido ni ser vista por nadie, habita de incógnito en la Costa del Sol. Mientras en Rusia se empieza a cuestionar el poder de Putin, él parece que se quiere erigir como el nuevo Kashogui marbellí: el monarca sin corona que reinaba sobre la corte del derroche y el lujo en Al Baraka, la finca de los grifos de oro pagado con rublos.
La hoguera de las vanidades empieza a tener tonalidades propias. Lo de que Putin se ubique en Marbella ha sido el resultado de las maravillas que le ha contado su colega, el que fue alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov. El político ruso tiene una finca espectacular en esta urbanización, con coto de caza propio, a la que define como “su lugar en el mundo”, donde planta árboles frutales y tiene tres colmenas que dan “una miel fantástica”. Pero ahí no queda la cosa. A Luzhkov le gusta tanto
Para Vladimir Putin
Vecinos de L
Ser famoso es un obstáculo para habitar en
Allí vivía uno de los lideres iraníes mas importantes de su país, uno de los hombres fuertes de José Manuel Carlos Llorca, Aki Kujala, que estuvo imputado en el caso Ballena Blanca, y que se ha mudado a Finlandia. Quien sí permanece es el empresario británico Sean Woodhall, condenado en el Reino Unido por un fraude relacionado con las ventas de automóviles. Ahora con Vladimir Putin llegará de nuevo el emblema del Oso Blanco y correrá el vodka en timbas de rublos de oro. Batista, después de Bahía de Cochinos, vino a desterrarse a las aguas de Marbella. Putin, tal vez, solo busque otro reducto donde seguir reinando.
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1 .- "Aki Kujala, que estuvo imputado en el caso Ballena Blanca, o el empresario británico Sean Woodhall, condenado en el Reino Unido por un fraude relacionado con las ventas de automóviles"
La creme de la creme, para variar.
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