

@A.Parrado 07/02/2012

Marisa Vicario Rubio, madre de la tenista Arantxa Sánchez Vicario, ha emitido un comunicado, a través de su abogado, en el que reacciona “con gran dolor” a las afirmaciones realizadas por la tenista en ¡Vamos! Memoria de una lucha, una vida y una mujer, un libro que verá este martes la luz. La deportista afirma en las páginas de esta obra que su familia le ha dejado "sin nada” y que se ha endeudado con Hacienda, a pesar de haber ganado 45 millones de euros durante su carrera. “Mis padres me han hecho sufrir mucho”, manifiesta.
Además de culpar directamente de una mala gestión a Emilio Sánchez, su padre, que le habría llevado a encontrarse “actualmente sin recursos”, Sánchez Vicario ataca también a su madre. "Mi madre decidía sobre mi pelo, mi ropa... Cuando me compraba algo por mi cuenta, rara vez le gustaba", señala la extenista. Por su parte, la reacción de la familia no se ha hecho esperar y, según se desprende del citado comunicado, estudian interponer una posible demanda por una presunta violación al honor, a la espera de leer dichas memorias.
“Es inexplicable el dolor que sentimos, el nudo en el estómago que convive con nosotros. Yo tengo 75 años y mi marido 79. Nunca imaginamos que podría ocurrir algo así. Esta situación sí que es una enfermedad que afecta directamente al alma, aunque la intentaremos asimilar con dignidad, nos estamos quedando sin fuerzas […] Esperaremos a la publicación del libro, aún a pesar nuestro lo leeremos con atención. Entonces será el momento de que yo (en nombre, también, de Emilio) o nuestros abogados, demos cumplida contestación a las falsas acusaciones que se nos hacen”, cuenta Marisa Vicario.
Además, la madre de la tenista ha criticado abiertamente sus presuntas ausencias durante los últimos años. “Emilio, delicado del corazón, fue diagnosticado hace unos dos años de un cáncer durísimo de intestino. Contra él hemos luchado codo con codo y él sigue todavía batallando, día a día contra ese rival incómodo, que casi nos gana el partido. Por si no bastara, hace año y medio le diagnosticaron Alzheimer […] En todo este tiempo no hemos recibido ni una visita de nuestra hija Arantxa. No un mínimo atisbo de preocupación”, reza el comunicado.
Por su parte, la familia ha aprovechado para defenderse. "Nosotros vivimos 20 años por y para ella. Lo dejamos todo de lado e hipotecamos nuestra vida y nuestro matrimonio. Yo la acompañé personalmente desde muy pequeña a todos los torneos, abandonando de hecho a mi marido y al resto de mis hijos. Luego, mi esposo Emilio dejó su trabajo para acompañarla y ayudarla. Intentamos hacerlo lo mejor que pudimos. Está claro que fracasamos con ella. A la que más dimos, resulta que -cumplidos los 40 años- se da cuenta de que todo en su vida es por culpa nuestra. Nos acusa de dejarla en la ruina, de quitarle todo, con un rencor y resentimientos dignos del peor de los enemigos", finaliza.
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21 .- Estoy al lado de los padres de Arancha y me da mucha pena que esta hija piense que sus progenitores, dos personas ya mayores, de 79 y 75 años, le han robado su dinero, cuando en general, salvo excepciones, que las habrá, es que los padres siempre desean lo mejor para sus hijos y que se quitarían incluso de comer para que su hija comiera, si ello fuera necesario.
No se qué puede haber pasado para llegar a una situación tan triste como la que está pasando la familia Sánchez Vicario. La primera boda de Arancha con un periodista no le fué bien, pues acabó en divorcio al poco tiempo de haberse casado.
La segunda vez que se ha casado Arancha y se dice que nunca segundas partes fueron buenas, le costó romper con toda su familia, pues se oponían a una boda que dada las características y los, al parecer, malos antecedentes y deudas por doquier de quien aspiraba a ser su marido, les hizo ver en el mismo a un posible oportunista que sólo buscaba su dinero
Sólo los Sánchez Vicario saben con certeza lo que realmente ha ocurrido. Yo les deseo suerte y que Arancha y sus padres vuelvan a ser una piña, como lo fueron durante 20 años, cuando ella se sabía protegida por ellos, siendo sólo una niña
20 .- #17 Totalmente de acuerdo contigo, el éxito de Arantxa sobre la la pista se debe en gran medida al apoyo de los padres.
Lo que quiero decir es que si esta chica ha mirado atrás y ha visto que a sus padres, además de logros también les debe mucho dolor, a mí no me sorprende ni un poquito, pues sus padres, sobretodo la madre, me parecieron insufribles.
Es decisión de ella querer poner estos hechos en conocimiento de la sociedad pues sabe que es castigo grande hacia esa madre tan superficial.
19 .- #15
No todos los padres merecen ser respetados. Hay padres infames que son indignos de ese nombre. Y no veo por qué no se puede hablar de lo que a uno le pasa en su casa. Si quiere contar su vida es cosa suya. La gente tiene libertad para no leer el libro o esta noticia.
18 .- Está feo lo que ha hecho Arancha aireando los trapos sucios.
También está feo lo de la madre respondiendo en un comunicado a EFE de esa forma.
Lo que no creo es que alguien se merezca respeto por el mero hecho de ser padre o hijo.
El respeto hay que ganárselo.
Mejor hubieran hecho callándose y en todo caso denunciarse mutuamente si les place. Pero en silencio, sin biografías y sin prensa de por medio.
17 .- #13 Veo que todo el mundo tiene opiniones sobre el tema. Hay quien dice que sus padres son unos "estirados" y de alfombra roja, serán unas personas distintas a las que yo conocí. La vida hace cambiar a las personas. Lo que si que discuto es que ellos, tuvieran visiones de grandeza cerca de Arantxa cuando ésta era pequeña. Todos vivían prácticamente alrededor del tenis, por afición y por gusto. Emilio abrió la puerta del tenis profesional, a partir de aquí las cosas cambiaron y en ello tuvieron mucho que ver todas las personas que rodearon a la familia. Profesores,
entrenadores, etc. Pero también cambió, el ritmo de vida y su estilo. Los continuos y agotadores viajes, los problemas de todo tipo que rodeaban a los ganadores, etc. Es posible que las cosas no fueran tan "bonitas" como se dejaban ver y de aquellos polvos, salieron los actuales lodos. Pero sigo diciendo que sin sus padres y su dedicación ni Emilio, ni Arantxa, ni Javier hubieran sido lo que fueron.
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