Media hora tarde, y disculpándose por el retraso, “que no es de artista, sino de compañía aérea”, el cantante italiano Al Bano Carrisi, tan conocido por sus temas musicales como por su polémica vida personal, llegaba a la rueda de prensa en la que anunciaba su regreso a los escenarios españoles, tras un año de ausencia.
Tocaba hablar del concierto que esta noche ofrecerá en Sotomayor (Orense) y el lunes repetirá por todo lo alto en Madrid, en el que entonará algunos de sus grandes éxitos y temas de ‘La mía opera’, su último disco. Vanitatis tenía unas preguntas para él, que ha sido noticia en las últimas semanas por no querer acudir a un programa de la RAI, al que sí acudió su ex Romina Power, y por los rumores de reconciliación con su segunda pareja, y madre de sus dos hijos pequeños, Loredana Lecciso.
Padre de seis hijos, cuatro de Romina y dos de Loredana, no olvida la tragedia de su hija Ylenia (desaparecida el 6 de enero de 1994, a los 23 años), de la que no quiere ni oír hablar al tratarse de una etapa muy oscura de su vida. Sin pareja conocida en la actualidad, se dedica al trabajo: al del mundo de la canción, a los vinos que heredó de su padre y al equipo de baloncesto que patrocina. ¿Pero qué hay de su pasado? ¿Qué le pide al futuro?
Cristiano indignado con la Iglesia y el Vaticano, no descarta subirle algún día al escenario con la madre de sus cuatro hijos mayores. “¿Por qué no? Yo la pala del futuro no la tengo”, dice preguntado al respecto, el cantante que apunta que “tantos años juntos no se pueden acabar con un divorcio”. Sobre esto, opina: “Me parece absurdo que un divorciado no pueda recibir la comunión. No estoy en contra de la Iglesia ni del Vaticano, pero como en la política, hay buenos y malos”, recuerda. (Berlusconi entra entre los buenos: “Aprecio mucho a este hombre. Ahora parece que la gente lo quiere crucificar, pero ha hecho cosas muy buenas”.)
Preguntado por la relación con sus hijos, esquiva la directa argumentando que los que mejor podrían responder la cuestión son ellos. “Me gustaría escucharles”, apostilla. Cuando se le plantea el ‘tema Romina’, responde: “No es lo que me hubiera gustado en la vida pero, cuando algo pasa, es por algo. No me gusta que la gente se haga la víctima”. ¿Y cuándo le hablan de su segunda mujer? “Yo sólo me he casado con una mujer”, dice tajante.
Vanitatis: ¿Cree en el matrimonio? ¿Volvería a casarse?
Al Bano: Buena pregunta... (Medita) No, a casarme no volvería. El matrimonio es un contrato y los contratos deben ser en sociedad. Un matrimonio debe ser una unión interior que ningún contrato pueda reunir o dividir. Hasta que hay esa fuente de amor, dura toda la vida.
V: ¿Borraría algún capítulo de su vida?
A: No cambiaría nada. Los errores han sido muy importantes para entender la otra cara de la vida.
V: ¿Es feliz?
A: Soy normal.
V: ¿Qué le pide a la vida? ¿Qué anhela?
A: Felicidad y salud. Lo más importante es la salud para poder escoger la dirección.
V: ¿Por qué no acudió al programa que presenta en la RAI
Filiberto de Saboya, al que acudió Romina y usted participó a través de un vídeo? (
Ver vídeo)
A: No era justo. No era el momento. Olía mucho a instrumentalización.
V: ¿Os juntaréis algún día en un plató?
A: No tendría problema, pero si huele a algo que no es verdad, no iría. No me gusta utilizar a nadie ni que me utilicen.
V: ¿Son ciertos los rumores de reencuentro entre usted y la madre de sus dos hijos pequeños?
A: Estoy soltero y entero.
V: ¿Está abierto a enamorarse de nuevo?
A: El amor siempre es bienvenido en mi cabeza y en mi corazón.