Pasan los años, cambian los Gobiernos, se ponen de moda nuevos peinados, nuevas modas, pero Ana Blanco sigue cada tarde informando a los españoles desde el año 1991.
Y lo hace con ilusión, afrontando cada día como algo diferente. Ha sido tentada por la competencia, pero Blanco se mantiene firme a sus principios. La periodista habla desde la objetividad, desde el rigor informativo, o al menos así lo cree el espectador y sus compañeros de profesión. Quizá ahí radique su perdurabilidad en la pública y su credibilidad.
Además le avalan los premios. Micrófono de oro en 2005, mejor comunicadora de informativos en tres ocasiones por la Academia de la Televisión, Antena de Oro en 1999 y hasta la insignia de Caballero de la Orden Nacional del Mérito en 2005 por la Embajada de Francia en España.
¿Cómo afronta una nueva temporada después de tantos años al frente del Telediario?
-Tengo la impresión de empezar otra vez. Es curioso, como después de las vacaciones, cuando vuelves y te enfrentas otra vez al trabajo, siento ese peso de la responsabilidad, que está muy bien, porque te ayuda a hacer el trabajo mejor.
¿Cómo desconecta?, ¿cómo recarga las pilas en verano?
-Siempre cerca del mar. Desconecto intentando olvidar la información aunque es difícil. Veo menos tele pero no dejo de leer periódicos y escuchar la radio. Estoy al tanto de lo que pasa.
¿A qué hora empieza su jornada laboral?
-La reunión empieza las 9 de la mañana y hasta las cuatro y algo. Pero claro, siempre tienes que estar continuamente con la radio, etc. Es algo que forma parte de mi trabajo.
-¿Le queda algo por hacer profesionalmente?
Es que no tengo la sensación de estar ya haciendo algo que repito. Cada día el telediario es diferente, pueden pasar cosas distintas. Y luego hay mil cosas dentro y fuera del telediario. Me quedan muchas cosas por hacer, mucho por aprender. Y eso está muy bien.
-Muchos de sus compañeros han cambiado a la pública por las privadas, ¿le han tentado alguna vez?
Bueno, alguna vez. Pero se está muy bien aquí. Estoy muy contenta con el trabajo que hago y estoy muy contenta con las circunstancias que tenemos en estos momentos. Me siento muy cómoda con toda la gente que trabaja en los informativos. La vuelta me incorpora al equipo y es una sensación muy agradable.
-No se ve en otro formato, en otro ámbito periodístico
Nunca hago planes, lo que me gusta es hacer el trabajo cada día, no sé que pasara en el futuro. Estoy cómoda haciendo esto
-¿Cuál es la otra cara de Ana Blanco?
Como todo el mundo, normal. Soy igual que todos. Con el tiempo sí que la gente se ha dado cuenta que no soy tan seria (…) pero es que las noticias me dejan poco margen. Fue un gusto contar la victoria del Mundial, me lo pasé muy bien, disfruté muchísimo por lo que suponía y sobre todo poder sonreír y disfrutar de una noticia.
-¿Qué tiene que tener un periodista para presentar un informativo?
No lo sé. Lo que hay que hacer, cuando das la cara al frente del informativo, es tener ganas de contarlo y eso es lo que procuro: estar muy informada de lo que voy a contar, no vale no conocer algunas noticias porque si no te arriesgas a perderte. Hay que tener ganas de acercarte a la gente.