Sarah Fergusson (Efe).
Nadie se salva de la criba en tiempos de vacas flacas. Ni la misma Sarah Fergusson, que ha tenido que ser cancelado su fiesta de cumpleaños debido a la crisis. La duquesa de York había planeado celebrar su 50 cumpleaños con una fiesta en el Royal Lodge de Windsor con su ex marido, el príncipe Andrés de Inglaterra; sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia, y otros 300 invitados más.
Pero ha cambiado de opinión y de escenario. Celebrará un día tan especial en un restaurante de Londres con tan sólo 12 invitados. Todo para reparar en gastos innecesarios. Según recoge el tabloide británico
The Sun, habría cancelado la fastuosa celebración
debido a la cantidad de deudas económicas que tiene.
Así pues, recientemente se ha hecho público que su empresa de comunicación en Nueva York habría cosechado unos resultados nada alentadores, con pérdidas de hasta 700.000 euros aproximadamente. Incluso, tal y como se hace eco este mismo periódico, Sarah Fergusson habría tenido que hacer frente a tres citaciones judiciales por impago.
Personas cercanas al círculo de amigos de la duquesa afirman que la delicada situación por la que traviesa, se debe a su gran corazón y a sus continuos viajes para ayudar a la gente. “Pronto se solucionará”, pronostican.
No es la primera vez que Sarah Fergusson atraviesa dificultades de este tipo. Ya en 1996, después de hacer frente a su divorcio del príncipe Andrés, se convirtió en la imagen de las firmas Wedgewood y WeightWatchers debido a los cuatro millones de deudas a los que tenía que hacer frente por entonces.