Marichalar bromea con Froilán (Efe).
Está visto que el nieto mayor de los Reyes ha cambiado de carácter. De ser un niño revoltoso, bullicioso, que no paraba quieto ni en los posados oficiales, ha pasado a todo lo contrario. Ahora es raro verle enredar. Incluso cuando aparece con sus primos los Urdangarines ya no lleva la voz cantante como antes.
Y tampoco le hace rabiar al mayor de la Infanta Cristina como hacía cuando era más pequeño, anunciándole antes de cada partido del Barça que su equipo iba a perder.
Parece que se han cambiado las tornas y son Pablo y Miguel los que le dan la vara en temas deportivos, ya que Froilán es del Real Madrid, que no se encuentra en su mejor momento.
El viernes pasado celebró su undécimo cumpleaños y su papá se lo llevó al Museo del Prado junto con su hermana Victoria para visitar la exposición Sorolla.
La pinacoteca organiza visitas infantiles y Marichalar no quiso que sus hijos perdieran la ocasión de atender las explicaciones de un experto. Lo que llamó la atención fue que mientras el niño no tenía problemas para que le fotografiaran, el duque de Lugo perdió las formas diciendo a los reporteros “Estáis asustando a los niños. La felicidad sería que dejárais en paz al pobre niño”.
Marichalar debería recordar que su hijo ni es pobre ni su felicidad depende de una imagen que por otro lado
forma parte de la felicitación navideña que los abuelos reales, la madre y él mismo envían a los amigos, conocidos e instituciones.