‘¡Mira quién baila!’ no formará parte de la parrilla de programas de la televisión pública española. La entrada del nuevo director de RTVE, Alberto Oliart, y la nueva coyuntura del ente público debido al nuevo modelo de financiación, que no contempla la publicidad, parecen ser los motivos que han ocasionado que el exitoso programa, que la última temporada siguieron más de tres millones de personas, desaparezca de TVE.
Pero, a fin de evitar su desaparición completa de las ondas, Telecinco ha llegado a un acuerdo con Gestmusic, la misma productora de Operación Triunfo, para que el formato siga su andadura, aunque con una versión totalmente renovada y con un enfoque más joven. El programa de baile más popular, que también cosecha grandes resultados de audiencia en las ediciones de otros países, no contará con Anne Igartiburu como presentadora ni con el divertido jurado que solían formar Mariano Mariano, Teté Delgado o Boris Izaguirre, entre otros. Pero, quien ahora suena como posible candidata a sustituir a la vasca no es otra que la recién fichada por Telecinco, Pilar Rubio.
Hace unos meses, y ante la proximidad de la emisión de la octava edición del programa, comenzaron a sonar posibles nombres como candidatos para participar. Norma Duval confirmó a Vanitatis en una de sus primeras reparaciones públicas que estaba en conversaciones con la productora. Víctor Janeiro también se perfilaba como nuevo bailarín, después de observar el buen ritmo familiar de la mano de su hermana, Carmen Janeiro, que impresionó a propios y extraños.
Pero, lejos de elucubraciones y rumores, ha quedado claro que el programa vende y que aparecer en las previas a los castings es una buena forma de promocionarse para terminar formando parte del conspicuo cuerpo de baile.
Lejos del pensar generalizado de que todo se trata de una buena causa para las ONG que los famosos apadrinan, allí todos cobran. Eso sí, el interés por los personajes será el catalizador del caché. Si gusta mucho, el sueldo puede ascender hasta tres mil euros por programa. Está claro que Nani Gaitán no cuesta lo mismo que Carmen Martínez Bordiú o Gema Ruiz, ex de Álvarez Cascos.
Cada nueva edición cuenta con personajes más públicos y mediáticos y con más caché. Ana Obregón, Ortega Cano o Terelu Campos han formado parte de la última edición que no se ha librado de la criba. La misma que obligó a la entonces directora de RTVE, Carmen Caffarel, a desmentir que la ‘nietísima’ cobraba 50.000 euros por programa.