Se ha hecho esperar, y mucho. Concretamente 20 años y una semana. El tiempo que llevan juntos y una edición extra de Hola, que el viernes en su tirada especial con motivo de la boda de Nicolás de Grecia, prefirió imitar al resto de cabeceras y llevar al sobrino del Rey a su portada y arrasar este miércoles con el órdago a la grande.
A través de 38 páginas, la revista de cabecera de Julio Iglesias relata con todo detalle cómo fue la boda íntima entre el cantante y la madre de sus cinco hijos pequeños, Miranda Rijnsburger, a la que sólo estaban invitados los niños.
En una boda de cuento, que pareció tener lugar a intervalos, (las fotos requerían stops cada cierto tiempo) y en Marbella, pero al más puro estilo ibicenco, posaron los orgullosos recién casados y sus hijos pequeños en la apertura del reportaje más esperado de las últimas dos décadas en España, y que tendrá su réplica en las ediciones internacionales de la publicación del fallecido Sánchez Junco.
Con los curas y el servicio
Los sacerdotes que casaron al hombre que dijo haberse acostado con más de mil mujeres también han querido quedar inmortalizados. Las fotos retratan los momentos más emotivos y simpáticos del enlace, como el que tuvo lugar cuando Julio y Miranda fueron declarados oficialmente marido y mujer. Mientras los cuatro hijos mayores aplaudían, el benjamín de la casa corrió hacia los religiosos para ver de frente el momento, a lo que su madre, emocionada, respondió aplaudiendo.
Dicen los novios que escogieron Marbella para sellar su amor porque adoran España y están muy felices en su casa malagueña. Podían haberlo hecho doce años atrás, momento desde el que vienen hablando de ello, pero hasta ahora no se sentían como casados.
Vestida por su amigo y socio
El día 24 Miranda llevó dos trajes blancos en algodón y encaje, de Óscar de la Renta, gran amigo del cantante y socio en Grupo de Punta Cana. El segundo se lo puso una vez acabada la ceremonia, para la misa de Acción de Gracias que se ofreció en la capilla de su casa de Ojén, donde los niños hicieron sonar la campana. “Fue un día importantísimo en su vida y en la de sus hijos”, recuerda Julio.
A la salida, fueron recibidos por una lluvia de pétalos que lanzaron once de los miembros del servicio (presumiblemente llegados desde Miami), que forman parte del atrezzo del reportaje; diez mujeres, ataviadas con uniforme, también blanco, y un hombre de camisa blanca y pantalón negro. A falta de amigas para hacerlo, y siendo las dos hijas pequeñas demasiado precoces, fueron ellas las que recogieron el ramo de la novia.
Lea el resumen de las revistas de este miércoles: