Vanitatis.com - 01/02/2010

La imagen de la cantante y ex de Luis Miguel, Mariah Carey, le debe parte de su éxito, entre otras cosas, al maquillaje. La artista, casada con el actor y rapero Nick Cannon, ha explicado cómo se sintió cuando tuvo que actuar en Precious, su último trabajo en la gran pantalla, con la cara lavada y sin nada más. “Fue muy difícil despojarse de todo el glamour y meterse puramente en la historia; mucha gente no me reconocía y eso me hacía feliz”, ha declarado Mariah en una entrevista con la publicación OK!.
Una experiencia nueva para la ídolo de masas y muy diferente a la de rodar videoclips. “Son divertidos de rodar porque no son nada profundos, puedes hacer lo que quieras en ellos; pero es un medio totalmente diferente”, continúa.
La artista, que también estuvo casada con el productor Tommy Mottola, interpreta en Precious a una trabajadora social y reconoce que hubo momentos en el rodaje en que flaqueó y estuvo tentada de disimular algún que otra imperfección: “Mi piel estaba roja e hinchada y no llevaba maquillaje, así que traté de ponerme un poco de colorete pero Lee Daniels, el director, me pilló y dijo '¡No, no te vas a poner nada!'”, comenta divertida.
Según ella misma cuenta, Daniels quería que se convirtiera en “una mujer totalmente diferente”, para lo que tuvo que cambiar su forma de andar, su acento y la entonación a la hora de hablar. “Fue como ir quitándome máscaras, en lugar de ponérmelas”, apostilla.
La película le ha hecho replantearse su existencia en el cine y ha asegurado que no volvería a participar en Glitter. “Si pudiera volver atrás en el tiempo, definitivamente no lo haría; pero en ese momento estaba haciendo castings para películas independientes y no me elegían porque era demasiado conocida", ha reconocido. Su interpretación sin maquillaje en Precious ya le ha valido algún que otro premio.
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