Nadie daba crédito. Imanol Arias y Pastora Vega anunciaban ayer su separación "amistosa y de mutuo acuerdo" sin mediar exclusiva. Un gesto habitual ya que nunca han comercializado con nada que tenga que ver con su intimidad. Unidos sentimentalmente desde 1984, y padres de dos hijos de 22 y 8 años respectivamente, su matrimonio era considerado por muchos uno de los más estables y sólidos de la escena mediática de nuestro país y su separación ha causado un gran impacto en el gran público.
Aunque están separados desde octubre, según informó ayer su oficina de representación, su última aparición pública en pareja fue el pasado 26 de octubre en la fiesta anterior a la entrega de las
Medalla al Mérito en las Bellas Artes, que le fue otorgada al actor de ‘Cuéntame’. Entonces ya habían formalizado su intención de separarse, aunque la comunicación no verbal entre ambos y sus posibles desavenencias pasaron inadvertidas para la prensa convocada ante el interés por captar el momento del
bautizo de la ‘oficiosa’ Cecilia Gómez, desde entonces novia oficial de
Francisco Rivera Ordóñez.
Se desconocen los motivos reales causantes de la ruptura que parece ser definitiva y no tener marcha atrás. Si hay terceras personas o no es todavía una incógnita, aunque ya hay rumores al respecto. En una entrevista realizada a mediados del 2008 por Lorena Berdún, el popular patriarca de los Alcántara se mostró reacio a la idea de ‘echar una canita al aire’, un hecho que calificó como una “privación a la familia, los hijos y los seres queridos de un momento de amor que les corresponde a ellos”.
En este caso, a diferencia de otros matrimonios de larga vida, no se entiende el aburrimiento como precepto ya que ambos han reconocido que de no haber tenido a su hijo pequeño Daniel, que nació en 2001, su vida familiar habría sido completamente diferente y posiblemente menos activa y jovial.
Decididos a llevarse bien, Imanol Arias habría abandonado el domicilio conyugal y se habría instalado en un céntrico piso de la capital, mientras Pastora y sus dos hijos siguen viviendo en el chalé familiar. La familia también posee su residencia estival en la localidad gaditana de Zahara de los Atunes, donde suelen pasar todos los veranos.
La historia de amor, que ahora se ve truncada, comenzó hace más de veinticinco años. Pastora Vega, licenciada en Derecho, estaba casada con Alberto Oliet y era conocida por su trabajo junto a Ignacio Salas y Guillermo Summer en el programa de TVE Y sin embargo te quiero. Aquella, que suponía su primera incursión en la pequeña pantalla, le granjeó una popularidad considerable entre el público. Buena parte de culpa la tenía lo insólito del programa, que recordaba a la célebre copla de Quintero, León y Quiroga, en el que dos hombres feos y una chica guapa -que más tarde sería sustituida por la actriz Carme Elías y Silvia Marsó- eran quienes partían la pana.
Fue durante esa época cuando Pastora, que además de trabajar en la televisión pública colaboraba realizando entrevistas con la revista Diez Minutos, conoció a un joven Imanol, que también estaba emparejado con la actriz Socorro Anadón. Surgió el amor y, ya separados de sus respectivos cónyugues, comenzaron en 1984 su vida en común. Una relación que recordó a la que iniciaron en su día Marina Castaño y Camilo José Cela, ya que la periodista también conoció al Nobel durante una entrevista.
Han trabajado juntos en películas como El Lute II, de Vicente Aranda, o Todos los hombres son iguales, de Gómez Pereira, y ambos rodaron también algún episodio de ‘Cuéntame’, donde el hijo mayor de ambos, Jon, trabaja como montador y editor.
Ahora que se conoce la decisión que han tomado, será complicado arrancarles alguna palabra durante los próximos días. Pastora siempre ha reconocido llevar los pantalones en la relación y en su casa. Así que estas declaraciones de archivo pueden ayudar a comprender que posiblemente haya sido ella quien ha decidido también esta vez cortar de raíz con la difusión de un comunicado sin talón bancario de por medio. En esta ocasión,
no ha habido cese temporal de la convivencia sino una separación en toda regla.