Entre los torneos ganados y los ingresos que le reportan sus contratos publicitarios, así como los patrocinios y los beneficios que obtiene al figurar en diversos spots y campañas, Rafa Nadal ha logrado reunir el dinero suficiente para regalarse una villa en el Caribe dominicano.
Deportista de élite y con tan sólo 23 años, figura entre los primeros tenistas que más cobran del mundo -421 euros por minuto de juego, según los cálculos de Clarín-, pero, a pesar de que otros con su edad y economía tienen vicios y costumbres de estrella, el manacorí sigue viviendo en el hogar familiar.
Son su tío y su padre, Sebastián Nadal, quienes se encargan de administrar sus cuentas. Ellos controlan los contratos que el joven tiene sellados con la comunidad autónoma de Baleares, Mapfre, L´oreal, Kia, Nike, Cola-Cao, los relojes Time Force de Sandoz… y de invertir los beneficios. Eso sí, tanto éstos como los impuestos se quedan dentro de nuestras fronteras y el capital que produce el tenista se canaliza a través de los negocios de su padre.
Según conocimos el miércoles, el matrimonio formado por Sebastián y
Ana María sufre actualmente una crisis que
parece haber afectado al estado emocional del deportista, pero dentro de poco Nadal podrá desconectar de los problemas familiares en su nueva casa, al otro lado del charco.
Cuenta mallorcadiario.com que el mallorquín “ha comprado una villa en el complejo residencial de Playa Nueva Romana, promovido por el Grupo Piñero”, que ayer jueves presentó su nuevo proyecto ‘Playa Nueva Romana’, situado en la zona más privilegiada de Santo Domingo.
Máximo lujo en un paraíso tropical
Los responsables de turismo de Santo Domingo afirman que durante los años 70 la empresa estadounidense ‘Gulf & Western’ construyó a pocos kilómetros de distancia de La Romana, un complejo de ocio y recreo para millonarios que resultó ser todo un éxito. Hoy en día es uno de los más completos de todo el Caribe al contar con lujosos terrenos y villas, playas privadas, campos de golf, aeropuerto, helipuerto, puerto deportivo, polo y un largo etcétera de actividades, de las que sólo pueden disfrutar unos cuantos. El número uno del tenis mundial será en breve uno de estos afortunados.
Una vez instalado en su nueva residencia de descanso, en un paraíso sin igual que bien conocen sus vecinos Sharon Stone, Julio Iglesias, Pedro Trapote, Javier Merino, Óscar De la Renta o los suegros de Luis Alfonso de Borbón, entre otros, Nadal podrá disfrutar de todo tipo de servicios para olvidar el estrés que supone la alta competición.
Además, dejando el tenis a un lado, Rafa podrá disfrutar de su segundo deporte favorito: el golf. El complejo de Nadal contará un campo de golf de primer nivel, con una inversión proyectada en más de 180 millones de dólares, abarcando una superficie de 620 hectáreas de cocotales, a tan sólo 45 minutos del aeropuerto internacional de Santo Domingo y a 15 del de La Romana. Ya lo dijo el secretario de Estado Turismo de República Dominicana, Francisco Javier García el día en que se ponía la primera piedra del complejo: “Con este proyecto no solo gana La Romana y San Pedro de Macorís, sino también la ciudad de Santo Domingo, por la cercanía del mismo”.
Según mallorcadiario.com, “las cifras del proyecto son enormes, ya que el desarrollo comprende seis millones de metros cuadrados y contará con 1.200 residencias de lujo, además de un hotel de cinco estrellas ya operativo”.