@Sandra Remón - 14/07/2010
La entrada al vestuario de la selección española se convirtió en un hervidero nada más finalizar el Mundial. Tras la entrega de la Copa, como habían dicho con anterioridad que harían, los representantes de la Casa Real española que viajaron hasta Sudáfrica para presenciar la final quisieron felicitar al equipo en primera persona y acudieron a los vestuarios para hacerlo.
Al llegar allí, la reina Sofía y los príncipes de Asturias, el capitán Iker Casillas se encontraba respondiendo a las preguntas de su novia, la periodista de deportes de Telecinco Sara Carbonero, así que esperaron pacientemente su turno sin saber la escena que se avecinaba.
Mientras España entera veía el
sorpresivo beso de Iker a Sara a través de sus televisores o en las pantallas gigantes instaladas en todo el país,
los royal lo veían en directo. Algo que no tiene precio, a juzgar por lo que Telecinco está pidiendo a las cadenas rivales que quieren obtener los derechos para la emisión de esas imágenes. Tal fue la emoción que sintieron los tres testigos reales que, aunque apenas se escuchó a través de las pantallas, rompieron a aplaudir tras la escena.
Se desconoce sin por la emoción contagiada y la mezcla de nervios del momento o por otros motivos ajenos, Sara no entrevistó a Sofía, Felipe y Letizia, a quienes tenía a tan sólo a unos metros.
Ninguno de los tres hizo referencia en este otro directo a la demostración de cariño del mostoleño, pero por los aplausos quedó demostrado que les ilusionó el momento. Si finalmente hay boda entre la comunicadora deportiva y el portero del Real Madrid, no estaría de más que éstos acudieran al enlace, aunque ya no fuera en calidad de testigos.