¿Adictos al tabaco o coleccionistas de piezas de museo? Los fumadores de pipa no saben con exactitud cuál es su pecado. Pero no les importa. Tienen la certeza de que abrir una caja de tabaco, oler su aroma, llenar la pipa y saborearla es uno de los grandes placeres que les depara la vida. “Nunca he sentido nada tan cálido entre mis labios”, dicen que musitó Sigmund Freud cuando la nicotina comenzó a hacer estragos en su boca.
Fumar en pipa, ya lo sabemos, es una liturgia tan antigua como la civilización. Símbolo de reconciliación en el pasado, distintivo de estatus social en la Inglaterra victoriana,
hoy es un vicio (o un deleite) que no deja de ganar adeptos; aun cuando las mujeres, grandes fumadoras desde hace dos décadas, no hayan sucumbido a la tentación, al menos en España. “Al contrario que en Portugal, aquí no hay tradición”, explica
Juan Torres, presidente del
Club de Amigos de la Pipa, de Madrid.
La afición (en algunos casos, pasión) les lleva a muchos de ellos a reunirse semanalmente, hay clubes en toda España, ligar éste a otros placeres, como la música o la literatura, y a realizar campeonatos de fumada lenta. Todo un arte.

Porque mantener la pipa encendida durante horas requiere una pericia que no todos los aficionados pueden exhibir. Los amigos del
Pipa Club de Madrid, con su presidente
Carlos Tobías, a la cabeza, recomiendan emplear siempre una pipa limpia, no utilizar jamás una pipa caliente, saborear el tabaco relajadamente, mantener el espesor correcto de la capa de carbón y usar la hebra adecuada en la pipa adecuada.
Son las cinco reglas de oro.
De hecho, cada ocasión tiene su modelo. Las hay de todas formas, tamaños y materiales, pero las mejores, según los devotos, son las de brezo, una madera dura y resistente a la combustión. La tradición artesana que comenzó en Inglaterra con firmas ya míticas como Dunhill o Ashton-Taylor, hoy se renueva en Italia con profesionales como Mauricio Tombari y sus famosas Nuvoles y Bruto Sordini y sus Don Carlos. En España, los fabricantes más reputados son el catalán Segimón Baulenas, Jean Pierre Soler y Emilio Navarro, de Valencia.
Para el paseo, Carlos Tobías recomienda las pipas de dimensiones reducidas, de boquilla ancha, de formas rectas y ligeras. Especialmente cómodas son las de tipo Billiard, Prince, Pot y Lovat. Para la lectura y el relax aconseja las de tipo Apple y Author, o la Churchwarden, fabricada en barro blanco, aunque también se puede encontrar en brezo. “Es larga y extraordinariamente ligera y permite una fumada fresca”, nos dice.
Para la noche y para ser disfrutadas con smoking (de algún sitio viene el nombre del traje) apuesta por las de color negro, brillantes y opacas, con anillos de plata o incrustaciones de marfil. “Es mejor que tengan una forma ovalada para que no formen antiestéticos bultos en la chaqueta”, advierte Tobías.
Hay también pipas de teatro o entreacto, de tamaño pequeño, lo justo para fumar en el descanso de la representación; y para el coche, como la System, curva, que puede sujetarse cómodamente a un lado de la boca, para evitar que entre el humo en los ojos; incluso de montaña: especialmente indicadas son las de forma recta, que llevan una zona denominada "floc" que da mayor robustez a la unión del caño con la cánula, para soportar alguna que otra caída sin que se rompa la mecha dentro de la pipa.
Tabaco y coleccionismo, ya lo hemos dicho, se confunden en el ánimo de cualquier fumador. Precisamente, uno de los más reputados coleccionistas del mundo, autor de un libro sobre pipas antiguas, y propietarios de piezas magníficas, es Carlos Armero, que remonta su afición a su época de estudiante en Londres.
En su casa-museo descansan algunas de las más hermosas pipas de espuma de mar talladas, tan preciadas en el mercado, como las tirolesas, de porcelana, muy largas y vistosas. Entre las piezas modernas, son muy reputadas las Charatan, las Astley, las James Upshall y las Dunhill, que pueden llegar a costar 12.000 euros.
Direcciones útiles:
- Federación Española de Pipa Clubs: 93 412 64 33
- Federación Catalana de Pipa Clubs: 639 31 29 58
- Andalucía Pipa Club: 95 467 32 93
- Barcelona Pipa Club (BPC): 93 302 47 32
- Club de Amigos de la Pipa (CAP): 639 03 70 68
- Córdoba Pipa Club: 686 73 27 36
- Pipa Club de España (Palma de Mallorca): 97 128 41 32
- Pipa Club de Madrid “Arturo del Pozo”: 91 535 80 24
- Pipa Club de Mallorca: 97 127 95 48
- Pipa Club de Zaragoza: 97 621 18 13
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